Día Mundial de la Hepatitis

El 28 de julio se reconoce como el día mundial de la Hepatitis, pero ¿qué sabemos de esta patología?:

Las hepatitis B y C son importantes problemas de salud que se estima afectan a 325 millones de personas, se les asocia al cáncer hepático y causan alrededor de 1,34 millones de muertes al año. Ambas hepatitis (B y C) son infecciones crónicas que pueden mantenerse asintomáticas durante años.

A pesar de los avances aún la baja cobertura de las pruebas diagnósticas y del tratamiento es el problema más importante que hay que resolver para lograr los objetivos de su  eliminación mundial para 2030.

En las celebraciones del Día Mundial contra la Hepatitis 2018, la OMS se centrará en «Prueba y. Tratamiento de la Hepatitis.».

Los eventos y las actividades propuestos por la OMS tienen los siguientes objetivos a nivel mundial, regional y nacional:

  • Respaldar la expansión de los servicios de prevención, diagnóstico, tratamiento y atención a la hepatitis, prestando especial atención a  las recomendaciones de la OMS.
  • Exponer las prácticas óptimas y fomentar la cobertura universal de los servicios relacionados con las hepatitis.
  • Mejorar las alianzas y la financiación de la lucha contra las hepatitis víricas.

El diagnóstico y el tratamiento oportuno de las hepatitis víricas B y C puede salvar vidas.

http://www.who.int/es/campaigns/world-hepatitis-day/2018

Qué pasa en Chile

Hepatitis viral A

La hepatitis A, es una infección hepática causada por el virus de la hepatitis A. Puede producir morbilidad moderada a grave. Es una enfermedad que se encuentra ampliamente distribuida en el mundo y que puede presentarse en forma esporádica o epidémica con ciclos estacionales.   Su mecanismo de transmisión es fecal – oral, a través del consumo de agua o alimentos contaminados. Esto ocurre especialmente en lugares en donde existen condiciones de saneamiento ambiental deficiente. En nuestro país afecta principalmente población adolescente y adultos jóvenes (1, 2, 3)

La vigilancia epidemiológica de la hepatitis A se justifica en que:

– Es una enfermedad que se puede prevenir a partir de recomendaciones generales a la      población o a través del uso de la vacuna

– Posee una carga de enfermedad importante.

– Afecta a población económicamente activa

– Permite evaluar el impacto de las medidas de prevención y control.

El objetivo de la vigilancia de hepatitis A, es conocer el comportamiento de la enfermedad que permita identificar precozmente cambios en su magnitud, tendencia y/o distribución para fundamentar la toma de decisiones sobre la aplicación de medidas de prevención y control.

Referencias:
1) OMS. Hepatitis A [Internet]. Ginebra, Suiza: WHO Media Centre; [actualizado en julio de 2015; acceso el 21 de enero de 2016]. Hepatitis A, Nota descriptiva Nº 328 [1 pantalla]. Disponible en: http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs328/es/ 
2) Ministerio de Salud de Chile, Circular B51/Nº31: Actualización de vigilancia y control de Hepatitis A (CIE 9: 070.1; CIE 10:B15) y Hepatitis E (CIE-9: 070.5; CIE-10 B17.2). Santiago, 31 de julio de 2006. 
3) Ministerio de Salud de Chile. Hepatitis A y Hepatitis Viral sin otra especificación (CIE-10: B15.0; B15.9; B19.0 y B19.9) Situación Epidemiológica, Enero – Diciembre, 2015 (Datos provisorios, Semanas Epidemiológicas 1 a 52). 

Hepatitis viral B

La hepatitis B, es una enfermedad viral, inmunoprevenible, endémica en el mundo. Es producida por un virus de ADN, cuyo único reservorio son los
seres
humanos. Puede transmitirse por vía parenteral, sexual, perinatal y horizontal a través del contacto de las mucosas con fluidos corporales infectantes. En la mayoría de las ocasiones, la infección es asintomática y constituye una de las principales causas de cirrosis hepática y cáncer de hígado.

La Vigilancia epidemiológica de la hepatitis B tiene como objetivo conocer el comportamiento de esta infección en la población, que permita fortalecer y fundamentar el proceso de toma de decisiones sobre la implementación de estrategias pertinentes de prevención y control.

Referencias
1. Chile. Ministerio de Salud. Circular B51/16 Vigilancia epidemiológica de la hepatitis B y hepatitis C, 2009.
2. Chile. Ministerio de Salud. Guía Clínica Manejo de la infección por virus de hepatitis B 2013.
3. World Health Organization (WHO) . Weekly
epidemiological
record No. 40,
2009,
84,
405–420.

Hepatitis viral C

La hepatitis C es una enfermedad causada por un virus ARN, siendo frecuentemente de curso asintomático, por lo cual, la mayoría de los individuos desarrollan la forma crónica de la enfermedad.

El virus se transmite principalmente por vía parenteral, siendo uno de sus principales factores de riesgo la exposición a productos derivados de la sangre, otros son: el uso de drogas inyectables, la exposición a procedimientos médicos (inyecciones, diálisis y otros.) y en una proporción menor las relaciones sexuales no protegidas y los tatuajes. En nuestro país el factor de riesgo más frecuente es el antecedente de transfusión de productos sanguíneos, situación que significaba un grave problema de salud pública hasta antes de la adopción del tamizaje obligatorio en bancos de sangre en Chile (1 enero, 1996)1.

Es una enfermedad de alto impacto social y económico debido principalmente a las complicaciones que puede generar:  el virus de la hepatitis C es responsable del 27% de los casos de cirrosis hepática y del 25% de los casos de carcinoma hepatocelular en el mundo. Se estima que existen 180 millones de personas en el mundo infectadas con el virus de la hepatitis C, que representan aproximadamente el 3% de la población mundial, de estos unos 130 millones son portadores crónicos con riesgo de desarrollar cirrosis y/o cáncer.2,3

En Chile, la hepatitis C es considerada de baja endemicidad. Según la Encuesta Nacional de Salud 2009-2010la prevalencia de VHC fue de 0,01% (IC 95%:0,00-0,04).

La Vigilancia epidemiológica de la hepatitis C tiene como objetivo conocer el comportamiento de esta infección en la población, que permita fortalecer y fundamentar el proceso de toma de decisiones sobre la implementación de estrategias pertinentes de prevención y control.

Referencias

(1) Ministerio de Salud. Guía Clínica Manejo de la infección por virus de hepatitis C. Stgo, 2010.

(2) Unión Internacional Contra el Cáncer (UICC). Protección contra las infecciones que provocan cáncer, Campaña Mundial contra el Cáncer 2010; 13.

(3) Perz JF, Armstrong GL, Farrington LA, Hutin YJ, Bell BP. The contributions of hepatitis B virus and hepatitis C virus infections to cirrhosis and primary liver cancer worldwide. J Hepatol 2006;45:529-538.

(4) Ministerio de Salud. Encuesta Nacional de Salud (ENS) Chile 2009-2010.

2018-07-27T22:55:34+00:00